Un helado. Un café. Una bocanada de aire frío.
Y de repente, esa punzada aguda en un diente.
¿Te suena?

La sensibilidad dental al frío es una consulta muy habitual, y no siempre se debe a caries. De hecho, puede ser la primera señal de encías retraídas, erosión del esmalte, microfisuras o incluso una inflamación del nervio.

En la Clínica Dental del Dr. Román Hernández analizamos cada caso de manera individual para ofrecer soluciones específicas, sin tratamientos estándar ni generalistas que puedan no adaptarse a tu situación.

¿Por qué un diente se vuelve sensible al frío o al calor?

Existen múltiples factores que pueden hacer que un diente reaccione con dolor ante estímulos térmicos. Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Retracción gingival: con el paso del tiempo, la encía puede retraerse, dejando parte de la raíz del diente expuesta. Esta zona carece de esmalte protector y tiene terminaciones nerviosas más sensibles, por lo que un simple sorbo de agua fría puede provocar un dolor intenso, una de las principales causas de sensibilidad dental al frío.
  • Desgaste del esmalte: el cepillado agresivo, el uso de pasta dental demasiado abrasiva o la exposición frecuente a alimentos y bebidas ácidas (como cítricos o refrescos) puede desgastar el esmalte, dejando la dentina expuesta y aumentando la sensibilidad.

  • Caries incipiente: las lesiones iniciales pueden no producir dolor constante, pero sí una punzada momentánea al tomar algo frío o caliente. Detectarlas a tiempo permite tratamientos menos invasivos y mayor conservación del diente.

  • Diente fisurado: pequeñas microfisuras en el diente pueden abrir el paso a estímulos térmicos, causando dolor al morder o al beber líquidos fríos o calientes.

  • Problemas pulpares: cuando el nervio del diente comienza a inflamarse (pulpitis reversible o irreversible), la sensibilidad dental al frío y al calor se intensifica y puede convertirse en dolor persistente.

Cada causa requiere un enfoque distinto. Por eso es fundamental realizar un diagnóstico preciso antes de decidir cualquier tratamiento.

sensibilidad dental al frío

Evaluación personalizada: cada sensibilidad tiene su causa

En nuestra clínica, seguimos un protocolo completo para identificar el origen de la sensibilidad dental al frío y diseñar un plan de tratamiento adecuado:

  1. Exploración clínica cuidadosa: examinamos la boca y los dientes para identificar signos de desgaste, caries o fisuras.

  2. Test de frío controlado: aplicamos frío de manera segura para evaluar qué diente o zona es más sensible y medir la intensidad de la reacción.

  3. Pruebas de vitalidad pulpar: determinan si el nervio del diente está sano o presenta inflamación.

  4. Estudio de encías y retracciones: evaluamos si la sensibilidad se debe a exposición de la raíz por retracción gingival.

  5. Diagnóstico por imagen intraoral: permite visualizar microfisuras, caries incipientes o problemas internos que no son visibles a simple vista.

El objetivo no es solo calmar el dolor momentáneamente, sino tratar su causa, previniendo daños mayores y garantizando la salud dental a largo plazo.

Soluciones para cada caso

Dependiendo de la causa y la gravedad de la sensibilidad dental al frío, existen distintas opciones de tratamiento:

  • Selladores o barnices desensibilizantes: aplicados directamente sobre el esmalte o la dentina, crean una barrera que reduce la transmisión de estímulos al nervio.

  • Pasta específica para dientes sensibles: de uso diario, ayuda a reforzar el esmalte y disminuir la sensibilidad progresivamente.

  • Reconstrucción de la zona con resina: en casos de desgaste o caries incipiente, permite proteger el diente y restaurar su función.

  • Tratamiento periodontal: si la causa es la retracción de encías, puede incluir limpieza profunda, injertos de encía o técnicas de regeneración para cubrir la raíz expuesta.

  • Endodoncia: necesaria solo en casos graves, cuando el nervio está afectado y otros tratamientos no son suficientes.

Además, es importante acompañar el tratamiento con higiene bucal adecuada y hábitos de cuidado: evitar cepillados agresivos, moderar alimentos ácidos y utilizar técnicas de cepillado suaves pero efectivas para prevenir la sensibilidad dental al frío.

sensibilidad dental al frío

Tratamos dientes sensibles en Las Palmas

En la Clínica Dental del Dr. Román Hernández entendemos que la sensibilidad dental no es un simple “dolorcillo”. Afecta tu alimentación, tu descanso y tu calidad de vida. Incluso puede condicionar tus hábitos diarios, como evitar ciertos alimentos o bebidas.

Por eso, realizamos evaluaciones completas y personalizadas, buscando siempre la solución más adecuada sin recurrir a tratamientos innecesarios. Nuestro objetivo es que recuperes la comodidad al comer, beber y sonreír, cuidando al mismo tiempo la salud general de tu boca.

Recupera el confort de tus dientes

Si notas punzadas al tomar algo frío o caliente, no ignores la señal. La detección temprana de la sensibilidad al frío en un diente permite tratamientos menos invasivos y resultados más duraderos.

Pide tu cita con el Dr. Román Hernández en Las Palmas y recibe un diagnóstico preciso, un plan de tratamiento personalizado y la tranquilidad de que tu salud dental está en manos expertas.

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