Un diente fisurado no siempre se rompe de forma evidente. A veces, el daño es interno, difícil de ver… pero fácil de sentir.
Dolor al masticar, sensibilidad al frío o molestia al soltar la mordida son signos frecuentes de esta patología dental subestimada.
En la Clínica del Dr. Román Hernández, en Las Palmas de Gran Canaria, diagnosticamos y tratamos el síndrome del diente fisurado de forma precisa, combinando microscopía dental, imagen digital y experiencia clínica. Nuestro objetivo es claro: conservar el diente siempre que sea viable.
Señales de alerta: ¿cómo saber si tienes un diente fisurado?
Detectar un diente fisurado no siempre es fácil, porque los síntomas suelen ser discretos o intermitentes. Sin embargo, estar atento a ciertas señales puede marcar la diferencia y permitir un tratamiento a tiempo:
-
Dolor localizado al morder alimentos duros: aunque el diente parezca sano, la presión sobre la zona fisurada provoca molestias. Esto es especialmente frecuente con alimentos como nueces, caramelos o pan crujiente.
-
Molestia al soltar la mordida: muchas personas sienten dolor al dejar de morder, más que al ejercer presión, lo que indica que la fisura se abre y se cierra con la masticación.
-
Hipersensibilidad térmica: el frío, el calor o incluso alimentos ácidos pueden desencadenar dolor intenso. En algunos casos, la sensación puede durar varios segundos después de ingerir la comida o bebida.
-
Dolor intermitente e inexplicable: el dolor aparece y desaparece sin un patrón claro, lo que puede confundir y hacer que se ignore la molestia.
-
Encías inflamadas alrededor de un diente aparentemente sano: la inflamación localizada puede ser un indicio de microfisuras que afectan la salud del tejido circundante.
Es importante destacar que estos síntomas pueden confundirse con otras patologías dentales, como caries o bruxismo. Por eso, la evaluación profesional temprana es clave para evitar complicaciones mayores.
¿Cómo lo diagnosticamos?
El diagnóstico del diente fisurado requiere experiencia clínica y medios tecnológicos avanzados. En la Clínica del Dr. Román Hernández seguimos un protocolo exhaustivo:
-
Valoración clínica detallada con lupa binocular: permite examinar la superficie del diente con gran precisión y detectar microfisuras invisibles a simple vista.
-
Test de mordida individualizado: se utiliza un material específico que revela qué zona del diente está generando dolor al morder, ayudando a localizar la fisura.
-
Imágenes intraorales ampliadas: facilitan la visualización de fracturas que de otro modo pasarían desapercibidas, permitiendo un diagnóstico más preciso.
-
Exploración con luz transiluminada: esta técnica consiste en proyectar luz a través del diente para identificar microfracturas internas.
-
Pruebas de vitalidad pulpar: determinan si el nervio dental está sano o afectado por la fisura.
Cuando es necesario, complementamos estas pruebas con radiografías digitales que permiten evaluar la raíz y el hueso de soporte, garantizando una visión completa del estado dental y asegurando que cualquier tratamiento sea adecuado y efectivo.
¿Qué tipos de fisura existen?
El tipo de fisura determina el tratamiento y el pronóstico:
-
Fisura superficial: afecta solo al esmalte. Aunque no cause dolor intenso, requiere seguimiento y, en algunos casos, un sellado o restauración mínima para evitar que avance.
-
Fisura coronaria profunda: llega hasta la dentina, provocando sensibilidad y dolor al morder. Normalmente requiere una restauración más completa, como incrustaciones o reconstrucciones, para reforzar la estructura del diente.
-
Fisura vertical: se extiende desde la corona hasta la raíz, comprometiendo la viabilidad del diente. Este tipo de fisura es el más complejo y puede requerir endodoncia o, en casos graves, extracción, dependiendo de la extensión del daño.
Conocer el tipo de fisura es esencial para diseñar un plan de tratamiento que maximice la conservación del diente y evite complicaciones como infecciones o fracturas completas.
Opciones de tratamiento según el tipo de fisura
El tratamiento se adapta a la gravedad y ubicación de la fisura:
-
Reconstrucción con resina o incrustación: indicada cuando la fisura es pequeña y la pulpa no está afectada. Permite reforzar la estructura dental y restaurar la funcionalidad sin procedimientos invasivos.
-
Endodoncia seguida de reconstrucción: necesaria si el nervio presenta inflamación. Tras limpiar y desinfectar la pulpa, se reconstruye la corona para preservar el diente.
-
Corona dental: se coloca cuando la fisura compromete la estructura interna. La corona protege el diente y distribuye la presión de la masticación de manera uniforme, evitando nuevas fracturas.
-
Extracción seguida de implante: se reserva para los casos más graves, cuando la fisura afecta la raíz y el diente ya no es viable. El implante permite recuperar función y estética dental de manera segura y duradera.
Cada tratamiento se planifica individualmente, buscando equilibrar conservación, funcionalidad y estética, siempre con la prioridad de mantener la salud bucal del paciente.

El enfoque de nuestra clínica
En la Clínica del Dr. Román Hernández adoptamos un enfoque centrado en el paciente y en la conservación del diente:
-
Diagnóstico preciso y sin prisas: analizamos cada caso en detalle, utilizando las herramientas más avanzadas.
-
Técnicas conservadoras siempre que sea posible: nuestro objetivo es salvar la pieza dental y evitar procedimientos invasivos innecesarios.
-
Seguimiento individualizado tras el tratamiento: monitorizamos la recuperación y prevenimos complicaciones futuras, asegurando resultados duraderos.
Con este enfoque, buscamos prevenir problemas mayores como infecciones, fracturas completas o la necesidad de intervenciones más complejas, ofreciendo a nuestros pacientes tranquilidad y soluciones efectivas.
Estás en Las Palmas. Nosotros también.
Si vives o trabajas en Las Palmas y presentas cualquiera de los síntomas mencionados, es recomendable realizar una revisión profesional cuanto antes. En nuestra clínica, ofrecemos evaluaciones sin compromiso, con un trato cercano y un enfoque clínico riguroso, evitando soluciones rápidas que puedan poner en riesgo tu salud dental.









